Practicar la Humildad

Un día de aquellos en lo que nuestra agenda no tiene un renglón lleno después de las 5pm, decidimos aceptar la invitación de un Amigo y Colega de la Conducta a una “interesante charla” sobre motivación personal, al llegar al lugar puntualmente nos vamos sorprendiendo de las situaciones allí presentes y de la “EGOlocuencia” del Orador a cargo; por cierto, muy elegantemente vestido.

 

Mientras la corta actividad transcurría, y como un gran conocedor de las actitudes de mi acompañante, voy observando a este individuo, casi cincuentón, sentado a mi lado y realizando cambios faciales inimaginables, gestos que se pudiesen describir desde un sencillo asombro a un elocuente criollo “Si lo agarro!”.

 

Termina la “AUTOarenga” y ni corto ni perezoso mi anfitrión se lanza a conversar con el “Motivador” que cual estrella de Hollywood se sentía hinchado frente a los flash y las peticiones de tomas de gráficas para adornar los muros de algunos amantes de las redes sociales… Durante la curiosa conversación, de largos y casi interminables siete minutos, se intercambian impresiones sobre las experiencias del individuo centro de la actividad y llega el momento mas temido por mí…

 

-Discúlpeme Sr. ud. Ha nacido un barrio popular? No!

 

-Donde ha ejercido sus actividades profesionales?, No responde, descubriendo las intenciones de quien lo desenmascara (ya nos había informado sobre  experiencias prácticas en su pasantía de carrera, consultorio y algunos círculos sociales).

 

-Cuánto tiempo duró ud. En pasantía? (Viendo que su respuesta no le llevaría a la debacle responde) -Seis meses… Como si fuera un partida de ajedrez intenta contra atacar a su inquisidor… -Y cuanto duró la suya? Mi amigo le responde:

 

-Dado que vengo de un paupérrimo sector popular, que me gradué en la Universidad mientras trabajaba, que nadie absolutamente nadie me costeó mis estudios, que no poseo consultorio, que colaboro con cinco instituciones benéficas y de mis ingresos favorezco para que jóvenes resilientes logren graduarse… Mi pasantía Sr. ha sido de 47 años!!!

 

 

Al salir dejando al gran gurú de la motivación perplejo, sin palabras, recordé lo leído en una frase de Lao Tsé:  “Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.”

Creer y elegir

Ingresando a una de las místicas iglesias de mi país, entrego el celular a mi acompañante con la intensión de respetar el sacrosanto lugar, la atrevida, sintiéndose extrañada por mi entrada a un lugar poco común para mi persona, activa la cámara y hacer la gráfica, al salir reviso las fotos tomadas de la fachada exterior y al ver esta, siendo fanático de la Película “The Matrix” no pude evitar el que mi piel se ruborizara, imitando a la de las gallinas, busco la foto para realizar una analogía y leo:

 

“Tras revisar Matrix, de lo que nos habla esta saga es de la necesidad de creer, aspecto tan primordial como lo es el propio acto de elegir, hasta el punto de condicionar cada decisión que los personajes toman”

 

“Pero, ¿En qué o en quién debemos hacerlo?... Primero, en nosotros mismos (y en nuestras posibilidades); lo que implica asumir, además de quiénes somos, las consecuencias derivadas de nuestros actos por más que las ignoremos en el momento de hacerlo (algo que le recuerda el Oráculo a Neo: “Uno no puede ver más allá de una lección que no entiende”). Pero a veces no basta con uno mismo, no todas las soluciones pasan por nuestra mano; debemos depositar también nuestra confianza en los demás, creer en ellos, lo que supone en no pocas ocasiones un verdadero acto de fe…”

 

Concluye el artículo citado resaltando que: “si la creencia es el paso previo, la elección es el fin último…  Con el tiempo aprenderás que hay diferencia entre conocer el camino...y andar el camino. Yo solo puedo mostrarte la puerta, eres tu quien debe abrir La verdadera libertad no está en el libre albedrío, sino en llegar a entender quién eres, creer en ti mismo y decidir a partir de entonces qué hacer con lo que la vida (o destino) te ha dado (o impuesto)”

 

 

Puedes leer el articulo entero en: http://el-mundo-en-el-que-vivo.blogspot.com/2013/10/especial-saga-matrix-y-iii-matrix.html

El Cerebro y la Lectura, Por José Silié Ruiz (Periódico Hoy)

 Les invito a leer este excelente artículo de José Silié Ruiz enriquecido con toques de neurociencia “Está demostrado, que nuestras neuronas responden mejor a la ortografía que al cómo lucen las letras, es más importante el sentido de las mismas. Deberíamos ser una sociedad de lectores, pues se acepta que la lectura nos estimula el cerebro, nos da conocimientos, nos brinda compañía, y nos da protección contra enfermedades degenerativas como el Alzhéimerhttp://hoy.com.do/el-cerebro-y-la-lectura/

Luguelin Santos llegar desde abajo!!!

Fotos con frases motivadoras

Comentarios: 0 (Discusión cerrada)
    Todavía no hay comentarios.